Terapia Gestalt

entradaEl corazón late a cada instante. No puede detenerse en el pasado. No puede bombear sangre en el futuro. Ésas son tareas de la mente. Sólo existe este instante y es en cada momento presente donde podemos darnos cuenta de qué hacemos y para qué.
Momento presente, momento maravilloso. El único que nos permite cambiar lo que queremos cambiar, si es que hay algo que cambiar.
La terapia gestalt se centra en el aquí y ahora. Es una terapia humanista más centrada en el desarrollo del potencial de cada persona que en los trastornos de personalidad. Atiende más a la raíz de cada asunto que a los síntomas.
La terapia hoy día es algo suficientemente beneficiosa como para emplearla sólo en los que creen estar “enfermos”. En general, las crisis -de edad, familiares, laborales, de pareja…- son únicamente oscurecimientos pasajeros del ser, que afectan la mente, el corazón y el cuerpo y que todos hemos atravesado en alguna ocasión.
Permitirse un espacio de escucha total, de transparencia y confianza, sin juicios y con empatía, ayuda a ampliar el marco de los “problemas” y a disolverlos.
El terapeuta es como un guía de montaña. Acompaña porque tiene el hábito de caminar y conoce los senderos que conducen por valles y cumbres, pero cada solicitante camina a su propio ritmo y con su propia mochila. Al final del camino acordado entre los dos caminantes, tal vez un nuevo amanecer, un valle más amplio, otra cumbre a escalar en solitario o un nuevo poblado que visitar o en el que instalarse…

entrada

Las personas que acuden a mi consulta son tan normales como usted y como yo. Ya ha pasado la época en que sólo recurrían a un terapeuta las personas con trastornos de personalidad. Desde hace muchos años, cada vez más personas acuden a un profesional, porque se hallan ante una encrucijada existencial o tienen dificultades en las relaciones con su pareja, sus padres, sus hijos, sus jefes o sus compañeros de trabajo.

También, sin tener especiales dificultades, se puede querer reflexionar profundamente sobre el sentido de la vida que se está haciendo y sobre si se necesita introducir algunos cambios o modificar el rumbo.

La ayuda que ofrezco no se basa únicamente en una formación teórica y en una experiencia profesional de más de una década. Si puedo comprender y empatizar con todo tipo de personas y situaciones es por haber atravesado grandes crisis personales y haber podido salir de ellas; por haber conocido toda clase de personas de diferentes creencias, razas, edades, circunstancias económicas, niveles culturales y opciones sexuales; por haber vivido en muchos países distintos y haber desempeñado diferentes profesiones. Y sobre todo, porque he experimentado los extremos y sigo avanzando sobre el alambre de mi vida con pasos sensatos de paloma.

Estoy dispuesto a acompañarle para recorrer un trozo de su camino, si se compromete con sus propios objetivos. Como un guía de montaña, puedo ayudarle a transitar por trechos difíciles, para dirigirse a su ritmo hacia su propia cumbre, mientras va aligerando el peso de su equipaje.

Y si se encuentra en un momento de confusión, le acompañaré a elegir la mejor cumbre para usted. No la que más me guste a mí, sino aquella que le está llamando desde el fondo de su corazón desde hace tiempo. O tal vez a su soñado valle.

He trabajado, con aceptables resultados, crisis de pareja y de profesión, relaciones con los hijos y los padres, asuntos de identidad y elección sexual, cambios radicales de vida o insatisfacciones difusas y sin motivo aparente…

No se trata de llegar a ser algo totalmente distinto de lo que se es, sino de soltar lo que ya no sirve. Y soltar a veces cuesta, porque lo desconocido da más miedo que lo conocido.

En cada sesión, nos centramos en el Aquí y Ahora, el único tiempo y el único lugar donde ocurre la vida y se produce la transformación. Siempre en un espacio de confianza, transparencia y máxima confidencialidad. Ni más ni menos.

No es ninguna píldora mágica, que no existe. Pero funciona. Lo puedo asegurar. Y funciona durante el tiempo que quiera y necesite hasta llegar a sentirse más vivo, en armonía y más feliz. Tan difícil y tan sencillo como esto. Tan lejos y, sin embargo, tan cerca.